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DIARIO TRIBUNA

La pandemia... de ataques a TRIBUNA

La pandemia... de ataques a TRIBUNA

Esta es la denuncia que presentamos en la Fiscalía General de la República: 

C. Fiscal Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión​

de la Fiscalía General de la República

Ciudad de México.

P r e s e n t e.

El infrascrito Martín Serrano Herrera, periodista cuyo domicilio y personalidad acredito con el documento de identificación respectivo, mediante este texto y con fundamento en los artículos 1, 5, 6, 7, 8, 9, 13, 14, 16, 17, 21 y demás relativos y aplicables de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 11, 14, 18, 30, 30 bis, 32, 367 y demás relativos y aplicables del Código Penal Federal; así como 1, 2, 20, 92, 105, 108, 109, 110, 111, 127, 128, 129, 130, 131, 133, 137, 138, 141, 153, 154,155, 183, 184, 196, 211 fracción I incisos (a) y (b), 212, 213, 214, 215, 216, 217, 218, 221, 222, 223, 224, 225, 227, 228, 229, 230, 240, 259, 260, 261, 262, 263, 265, 267, 277 y demás relativos y aplicables del Código Nacional de Procedimientos Penales, acudo ante usted a presentar formal denuncia, querella o acusación en contra de quienes resulten responsables por hechos constitutivos de delitos en mi agravio y de terceros, acaecidos en consecutivas fechas de esta anualidad, siendo estos los días lunes 13 de abril, martes 14 de abril, miércoles 29 de abril, jueves 30 de abril, viernes 8 de este mayo, domingo 17 del presente mayo, y uno más ocurrido entre el lapso transcurrido entre la primera semana del presente mes hasta la madrugada del domingo 17, sin poder precisar fecha de este acontecido ya que las restricciones por la contingencia sanitaria decretada por autoridades me impidieron acudir antes al lugar; mismos hechos que a continuación narro, sobresaliendo en ellos la característica común del desapoderamiento de bienes tangibles e inmateriales relacionados con mi actividad periodística, de otros bienes y valores, así como amenazas que más adelante referiré y que conjunta y separadamente todos esos hechos deleznables constituyen graves ataques a la libertad de expresión.

H E C H O S

Miércoles 29 de abril y madrugada del jueves 30 del mismo mes de este año.- Hacia la media noche y durante más de cuatro horas en la fecha dicha, sobre un inmueble ubicado en el centro de la capital de Veracruz, donde veníamos adecuando un área para redacción alterna del medio de comunicación que encabezo, luego de destruir el acceso a un espacio específico fue perpetrado en mi agravio y de terceros el robo de numerosos bienes tangibles e inmateriales entre los que figura equipo de cómputo con material periodístico de próxima publicación, hecho que se puede observar a la 01:43:18 hora de la madrugada del 30 de abril recién pasado, conforme al video de circuito cerrado que ofrezco en apoyo a las investigaciones ministeriales que se imponen y como prueba de que se materializó un ataque contra la libertad de expresión al afectar nuestras actividades informativas. Este evento delincuencial también debió quedar filmado a través de las muchas videocámaras instaladas en el área, entre ellas las del C-4 del estado de Veracruz.

De esos hechos, al amanecer del mismo jueves 30 de abril fue alertada la policía municipal de la demarcación, misma que en pleno Centro de la ciudad capital de Veracruz, a poca distancia del sitio del ataque y menos de dos calles de la sede estatal de la policía preventiva, fortuitamente descubrió un inmueble aparentemente abandonado en el que había gran cantidad de objetos presumiblemente robados que otros presuntos afectados que minutos después arribaron reclamaron como suyos y ahí mismo se los devolvieron, en tanto que a mí fue hasta la noche de ese mismo día cuando en las instalaciones policiales municipales, en un área abierta y amplia, frente a personal armado y sus mandos, la devolución de algunos bienes providencialmente recuperados por ellos, y que identifiqué como de mi propiedad, la mayoría muy dañados, se me condicionó a la firma de un manuscrito dictado, del cual se me negó copia, donde exento de responsabilidad a toda la corporación. Desde luego que sí reconozco su probable espíritu justiciero, pero la exoneración dicha no es de mi competencia pues no tengo facultad para otorgarla y ocurrió que, listando los pocos bienes que me fueron reintegrados si se considera todo lo que fue robado, y entre los que coincidentemente no estaba ninguno de los relacionados con mi labor periodística, la signé debido a la situación imperante que no me dejaba alternativa, así como teniendo en cuenta por propia vivencia que es común que cuando hay consignación de bienes robados nunca más el dueño de ellos los tiene de retorno e impotente se queda con el agravio y la amarga experiencia de ser maltratado por déspotas que se dicen servidores públicos, por decir lo menos. A la fecha prevalece la impunidad sobre estos hechos que poco después se han repetido, y el ataque implícito contra nuestro desempeño informativo como otras tantas veces apuntaría a ser estadística de no ser por el resultado de las investigaciones que esta representación social puede llevar a cabo para esclarecer los acontecidos y así prevenir que no vuelvan a ocurrir en agravio de la libertad de expresión, de la democracia y de la sociedad en general. [Anexo I. Fotografías, y videos de cámaras 1, 2, 3, de las 22 horas del miércoles 29 de abril a las 03 horas del jueves 30 de abril del 2020]

 

Viernes 8 del presente mes y año.- Ilícitamente me desapoderaron de un automotor donde transportaba bienes, objetos y valores entre los que hay equipo de cómputo conteniendo información periodística, así como documentos con información altamente sensible y que es parte de un reportaje que estaba a punto de publicar. Los criminales son identificados como personal al servicio de una casa de usureros.

El automotor que me robaron es una camioneta Grand Cherokee blanca, modelo 2011, número de serie 1J4RS4GG0BC621827, placas XWW 6912 de Tlaxcala, datos conforme a la documentación que me fue presentada cuando la adquirí, cuya factura el 7 de enero de este año 2020 di a Pablo González Méndez en un contrato de compraventa que firmamos y donde se estipula que dicho carro queda en mi posesión y uso, siendo posteriormente cuando pasará a su poder en las óptimas condiciones que se halla al momento de la firma de tal acuerdo de partes y que así permanecía hasta el día en que me fue robado. Conforme a los términos del documento privado en mención, la camioneta fue empeñada y el importe me fue dado como anticipo de la compraventa. El empeño de la unidad vehicular por mera casualidad fue realizado en el establecimiento denominado “megaempeños” que se ubica en Primo Verdad número 12, en la misma capital de Veracruz, y que es sucursal de ”Visión Prendaria S. A. de C. V.” con domicilio en Paseo de la Reforma número 2620, piso 14 interior 1403, colonia Lomas Altas de la Ciudad de México, cuyo personal, o personal vinculado a ellos o al propietario o propietarios de esa casa de usura, poco tiempo después perpetrarían este robo en la forma que describo subsiguientemente, sin dejar de mencionar que previo a la operación mercantil a los usureros les fue comentado el documento privado precitado, manifestándose ellos plenamente de acuerdo y se realizó dicho empeño del bien mueble en comento.

El vehículo descrito, al momento de este robo con agravantes permanecía en el estacionamiento colectivo de la unidad habitacional Lomas Verdes, primera sección, de Xalapa, Veracruz, descubriendo Yo el ilícito alrededor de las 20:30 horas del viernes 8 de este mayo del 2020, cuando pretendía trasladarme hacia las oficinas de mi medio de comunicación ubicadas en doctor Rafael Lucio Nájera número 1 altos, del Centro de la capital veracruzana, donde llevaría a cabo labores propias de mi actividad periodística. Hacía varios días que no movilizaba la unidad, pues me aquejaba angustia y quebranto de salud tras los acontecimientos del 29 y 30 de abril dichos y que coincidió con fechas clave del confinamiento por la emergencia sanitaria que han instruido las autoridades en la materia, siendo también por ese mismo motivo que Yo no había acudido ante esta representación social a querellarme.

Fue al arribar al aparcamiento de vehículos mencionado cuando tuve la desagradable sorpresa de no hallar ahí mi camioneta, y teniendo como antecedente inmediato el robo que ocurrió una semana atrás y en el pasado no lejano los asesinatos de nuestros colaboradores Regina Mercedes Martínez Pérez y Rubén Manuel Espinosa Becerril, entre otros incidentes no menores y padecidos en diversas fechas, es de inferir que ya estaba muy estresado.

En el momento que me disponía a llamar policías intentando creer que se trataba de hechos perpetrados por la delincuencia común y no por criminales de alta escuela, recordé que en “megaempeños”, donde este bien mueble había sido empeñado con refrendos ilimitados, obligan a la instalación de GPS y contratación de un seguro “diferente” pero vinculado al vehículo, donde abusivamente se autodesignan beneficiarios así como arbitrariamente se quedan la llave original del automotor y todo ello redunda en miles de pesos que sin otorgar documento fiscal o recibo descuentan del monto de préstamo, siendo ellos mismos quienes unilateralmente llevan a cabo todos los trámites colocando en posición de espectador al presunto interesado, “cliente”, “usuario” o “consumidor”; procedí entonces a comunicarme con la empleada “Yanet”, quien participó en los trámites de empeño por parte de los usureros, siendo ella la persona que sin mayor abundamiento me indicó que la autoría del robo de mi camioneta con todo lo que había en su interior, lo cual incluye bienes diversos y relacionados con mi actividad periodística que en ampliación de declaración precisaré, estuvo a cargo de personal vinculado estrechamente a “megaempeños”, quienes con su proscrito acto implícitamente materializaron graves delitos de prensa y contra la libertad de expresión, bien colectivo que es un elemento indispensable para la vida democrática. Cabe decir que personal de esa empresa de usura tienen un mapeo en tiempo real de mi camioneta por medio del GPS que desconozco dónde lo pusieron dentro de mi unidad automotriz, así como no estoy informado de si le colocaron algún otro dispositivo de escucha o video, lo cual obvia que violentan mis garantías individuales pues en todo momento esos particulares saben exactamente dónde está la unidad vehicular y consustancialmente Yo que la conducía hasta antes de que la robaran.

No es ocioso advertir que quienes instalaron a mi camioneta el GPS dicho, conocen milímetro a milímetro el inmueble donde ocurrió el robo y atentado a la libertad de expresión y prensa una semana antes de estos hechos, pues todo el día que dentro de ese domicilio se ocuparon instalando a mi vehículo tal dispositivo impuesto unilateralmente por ellos deambularon al interior sin permiso ni restricciones, inspeccionando una y otra vez los puntos donde están colocadas las videocámaras, en parte siendo así porque no soy mala persona sino de buena fe y regularmente abro mi confianza a todo el mundo, además de que nunca ando buscando problemas o conflictos con la gente sino exactamente lo contrario, tratando de ayudar a todos, y eso es inherente a mi existencia pues en todo momento actúo de la misma forma, sin hipocresías, igual en mi trabajo que lo llevo a cabo con gusto y permanentemente pretendiendo el bien colectivo al criticar lo malo para que las cosas sean mejores.

El furtivo desapoderamiento de mi vehículo incluye todos los bienes tangibles e inmateriales que había en su interior en ese momento y que en ampliación de declaración detallaré, contando entre éstos documentos del automotor, documentos personales míos entre los cuales está mi credencial de elector y licencia para conducir, una computadora conteniendo material informativo para su publicación, siendo dicho material resultado de años de labor investigativa en el ejercicio de mi actividad periodística y que forma parte de un trabajo próximo a darse a conocer ante la opinión pública; asimismo producción intelectual y documentos conteniendo información altamente sensible cuya temática hasta antes de publicarse, ni sus fuentes, puedo revelar bajo ninguna circunstancia, siendo de interés periodístico en aras del interés público toda esa información y cuyo desapoderamiento ya descrito innegablemente constituye un atentado a la libertad de expresión que debe ser sancionado de manera ejemplar, previniendo al mismo tiempo que hechos como estos donde se atenta contra las tareas periodísticas y de comunicación a la sociedad en general no vuelvan a ocurrir. Los criminales autores de estos ilícitos saben exactamente cuál es mi actividad profesional y minuto a minuto seguían mis movimientos, enterados indubitablemente de que Yo traía la unidad vehicular, por lo que el acto deleznable lo ejecutaron con toda alevosía y plenamente conscientes del mal que causarían a mí y a terceros.

Aunado al sancionable hecho, es de subrayar que se me coloca en riesgo máximo si dicha información de trascendencia que ahí transportaba pasa a manos de otros criminales por intermediación de los señalados quienes, al haber perpetrado los actos punibles, humillantes y vejatorios en mi agravio y de terceros, no solamente materializaron delitos contra la prensa y la libertad de expresión al atajar con su censurable acción delincuencial la publicación de mi trabajo periodístico, sino que con su accionar violentan todas las garantías individuales del subscrito y de terceros.

En la misma vertiente es necesario subrayar que las maneras con que esos viles llevaron a cabo los ilícitos en mi agravio y de terceros, a vista de numerosas personas que me conocen y también saben de mi actividad profesional, agravian a la sociedad en su conjunto, atentan contra los valores y principios democráticos, me exponen gravemente, alientan otros delitos, me dejan vulnerable y me causan enorme perjuicio y daño material, económico y moral que necesariamente debe ser valorado y sancionado judicialmente.

No se debe dejar de lado que, ante los hechos mencionados que me han situado en la mera sobrevivencia al ser desapoderado de mis bienes y herramientas de trabajo con las cuales llevo a cabo mis actividades periodísticas, el agravio y humillación infligida por los delincuentes al servicio de “megaempeños” también me ocasiona un descomunal daño psicológico y ha elevado el estrés hasta convertirlo en un proceso patológico. Y es que, como bien se sabe, el estrés es un sentimiento de tensión física y emocional que generalmente proviene de situaciones o pensamientos que hacen a la persona sentirse frustrada, furiosa o nerviosa, y está científicamente comprobado que la primer consecuencia de ello es un severo daño a la salud de la persona que lo sufre al disminuir las defensas del organismo pudiendo, incluso, llevarle al colapso o la muerte. Dicha humillación en mi caso es pública y continuada, toda vez que soy una persona ampliamente conocida y la gente hace comentarios burlescos a mi costa al verme en esta condición de precariedad, impotencia y sometimiento por parte de arbitrarios, limitado en plena emergencia sanitaria y si acaso tuviere un agravamiento de salud en mi persona o en alguno de mis seres queridos las cosas empeorarían dramáticamente; además de que tras haber sido ilícitamente desapoderado de mi unidad vehicular con todo lo que transportaba en su interior, ahora para el desarrollo de mis actividades profesionales y personales me veo forzado a trasladarme en carros de transporte público por lo menos entre cuatro a seis veces al día, con todas las incomodidades que ello representa, el impacto directo a mi de por sí ya escaso peculio, y el siempre latente riesgo de adquirir en esos vehículos patógenos más reales que el hipotético covid19 como podrían ser éstos pediculosis, chinches, garrapatas, pulgas, herpes u otros virus, hongos, bacterias y un sinfín de plagas y males de los que muchas personas no están conscientes pero que provocan graves problemas de salud a corto, mediano o largo plazo.

Destaco que los antisociales señalados cuya autoría se imputa a personal de “megaempeños” o vinculados estrechamente a éstos y a su o sus propietarios, y que no creo que esa proscrita acción esté respaldada por instancias gubernamentales como podría ser en su caso la Procuraduría Federal del Consumidor u otras, fueron ejecutados sin previo procedimiento, fundamentación y motivación legal, queriendo decir con esto que ni Yo ni Pablo como “cliente”, “usuario” o “consumidor” de la casa usurera multiseñalada, en ningún momento y por ningún medio fuimos enterados de esta situación, tratándose indubitablemente de un acto artero y robo donde se actualizan delitos contra la libertad de expresión y del cual, como bien expreso, me percaté la noche del viernes 8 de este mes y año. [Anexo II. Fotografía y contrato de compraventa].

 

Primera quincena del presente mes hasta madrugada del domingo 17.- Fueron allanadas oficinas de mi medio de comunicación y sustraído un disco duro de una computadora que dejaron desarmada tras el ilícito.

De estos hechos me percaté hacia las 02:30 de la madrugada del domingo 17 del presente mes y año, tras arribar al edificio donde están las oficinas principales de TRIBUNA, del cual soy fundador, propietario y director general, así como jefe de mantenimiento, obrero y demás cargos luego de que la violencia contra nosotros cobró la vida de colaboradores y quienes quedaban optaron por sobrevivir.

Este evento delincuencial tuvo verificativo en el tercer nivel del edificio, donde dejaron abiertas dos puertas, sin poder precisar en qué momento aconteció pues hacía días que no había acudido al lugar en razón de las limitaciones impuestas por las autoridades dentro del plan contra la propagación del denominado covid19.

Tras realizar una inspección minuciosa, y como es de suponer completamente alterado por los eventos que vengo narrando y en ese momento más al tener a vista estos acontecidos, me percaté que fueron directo a robarnos material periodístico dado que solamente sustrajeron un Disco Duro de una de las computadoras que aparenta ser la principal, misma que dejaron desarmada tras allanar dos espacios del tercer nivel del inmueble que se ubica en doctor Rafael Lucio Nájera número 1, frente al palacio estatal de gobierno y junto a la catedral metropolitana de Xalapa, Veracruz. El mal tino del o de los perpetradores operó a favor de nuestro medio de comunicación esta vez, ya que los tres discos duros y a excepción del denominado disco sólido en la máquina que abrieron y que a primera vista parece ser la principal, estaban etiquetados con mensajes invertidos; esto es, que arrancaron y se llevaron uno cuya etiqueta de papel adherible decía “Information TODA” siendo que el que contiene material informativo es el que luce una etiqueta con la falsa advertencia “vacío… no sirve”, mismo que dejaron a un lado de la PC que intervinieron. Es decir, sólo se llevaron un cascajo resultado no precísaamente de una estrategia anticrimen por parte de nosotros en TRIBUNA, sino producto de una presunta broma inocente entre colaboradores de antaño en nuestro medio de comunicación. En resumen allanaron y dejaron las puertas abiertas, cambiaron de lugar mobiliario, intervinieron una computadora de escritorio que parecía ser la principal pero que en realidad no lo es, y le sustrajeron un disco duro vacío que tenía adherida una etiqueta con un mensaje expresando lo contrario, siendo que el que sí contenía material periodístico decía “vacío… no sirve”, el tercer disco duro tenía un mensaje neutro: “removible” y al parecer no lo tocaron, mientras que el cuarto disco quizá no les llamó la atención porque más se asemeja a una lámina en la carcasa del equipo de cómputo referido que a un disco duro. [Anexo III. Fotografías]

 

Domingo 17 del presente mes y año.- Este evento delictivo ocurrió a las 09:26:26 de la mañana del domingo 17 del presente mes y año, cuando llega un sujeto y se introduce al mismo domicilio escenario del allanamiento y robo del 29 y 30 de abril, y éste con toda parsimonia se desplaza por el sitio, inspecciona detenidamente y sustrae documentos de escaso valor informativo que adrede habíamos dejado ahí únicamente como señuelo, los cuales antes de descender del espacio donde se apoderó de ellos se observa cómo los guarda bajo su camisa o chamarra. En el lugar también hay herramientas de las recuperadas tras el primer atentado al patrimonio y contra nuestro ejercicio periodístico, las cuales aunque muy dañadas como nos las devolvieron habíamos reintegrado pues se trata de aparatos de uso diario con los que se realizan tareas de sobrevivencia en tanto llevo a cabo mis actividades periodísticas. Claramente se observa en el video que ofrezco de prueba y apoyo a las investigaciones que se imponen, que estas cosas no llamaron la atención del atacante, quien al arribar al lugar abrió un candado que sujeta una cadena sobre una reja metálica corrediza, lo cambió de lugar y sin haberse introducido lo cerró sobre la misma puerta quizá como un aviso solamente. [Anexo IV. Videos de cámara 2, de las 08 horas a las 11:59:59 horas del domingo 17 de mayo del 2020]

 

AMENAZAS.- Éstas corren a cargo de una persona que no recuerdo haber visto antes de los hechos que aquí narro y que ahora sé responde al nombre de Enmanuel Cortés, quien el martes 14 del recién pasado abril arremetió contra mí verbal y físicamente manifestando reiterativamente que me partirá la madre por mi quehacer informativo que le provoca molestia, desconociendo Yo a qué se refería exactamente. Durante la agresión el individuo en todo momento aludió a mi actividad periodística afirmando que me odia más que el resto del mundo que también me odia, según sus palabras. Los hechos inician desde la víspera de esa fecha, es decir el lunes 13 de abril del año en curso aproximadamente a las 18 horas, cuando acudí al establecimiento Imagine & Print que se ubica en calle Américas número 137 esquina Salvador González, de Xalapa, Veracruz, lugar comercial del que soy cliente de antaño, a solicitar un impreso en lona cuando, hallándose aparentemente solo en el puesto de dependiente de ese local, el referido sujeto al verme entrar puso mal talante y de muy mala manera respondió a mi petición de cliente, en forma tan altanera y déspota lo hizo y continuó atacándome por varios minutos que otra persona que permanecía en un cuarto adyacente y que Yo no la había visto, hizo acto de presencia y así logró que ese sujeto hipócritamente depusiera su actitud hostil contra mí. Fue al día siguiente, martes 14 aproximadamente a las 18:40 horas que acudí a recibir el trabajo impreso, ordenado y pagado el día anterior a un precio que me pareció excesivo respecto a las tarifas habituales del establecimiento, cuando el tipo que esta vez aparentemente sí se hallaba solo pues el resto del lugar estaba a oscuras y cerrado, sin explicar sus razones nuevamente se lanzó contra  mí verbal y físicamente, con mayor virulencia que el día anterior y con expresiones sumamente majaderas, afirmando que desde hace siete años que trabaja en esa empresa me odia igual que otras personas, y que su odio hacia mí aumentó al leer un libelo intitulado “chantajista por vocación”, el cual me agravia y que impreso fue sañosamente difundido por casi toda la república mexicana durante semanas luego de su publicación, que sus autores lo mantienen en la Internet a vista de todo el mundo desde noviembre del año 2013, y que en el expediente AP 115/FEADLE/2013 de esta misma representación social consta sin saber Yo a la fecha cuáles actuaciones al respecto se han llevado a cabo. Ante su agresión contra mí pedí al atacante Enmanuel que depusiera su irracional actitud, a lo cual puso oídos sordos y entonces pasó al ataque físico sin lograr su objetivo pues me salí del lugar aunque pronto retorné al mirar que la lona que ese sujeto ya me había aventado mientras decía “ese es tu pinche trabajo” había sido mal elaborada adrede. Tras conminarlo a actuar civilizadamente y comentarle que quizá tiene prejuicios contra mí porque no me conoce realmente ni me ha tratado, me hizo saber que también ha propalado entre numerosas personas lo que falsamente se dice de mí en el libelo que refiero en líneas precedentes, calumniándome y difamando a diestra y siniestra ante personas que conozco y otras que no conozco, dijo. Cuando retomó sus amenazas de partirme la madre por mi trabajo periodístico sin que ofreciera detalles, opté por abandonar el lugar, sin la lona que fue elaborada de mala fe, y días después que busqué al propietario del establecimiento para comentarle lo sucedido no lo encontré y otras personas que me dijeron que estaba en confinamiento debido a la contingencia sanitaria ampliamente sabida, sin identificarse me entregaron la lona en cuestión que tampoco fue corregida, y ahí mismo me enteré que tras el incidente a que me refiero el señalado Enmanuel Cortés había estado “hablando pestes”, es decir expresándose muy negativamente acerca de mi persona. 

 

C. Fiscal Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, de la Fiscalía General de la República, es por todo lo aquí narrado y que se corresponde con la verdad de los acontecidos, donde se impacta de manera trascendente al ejercicio periodístico, al derecho a la información de las personas y la libertad de expresión, puntualizando que con todos estos hechos perpetrados en medio de circunstancias generalizadas de riesgo se han cometido graves delitos en mi agravio y de terceros, que vulneran mi vida profesional y personal así como a todo mi entorno, violentan mis garantías fundamentales y específicamente me colocan en riesgo extremo, como lo menciono desde el proemio, y que afectan negativamente también mis medios económicos y financieros de supervivencia, con mi coadyuvancia y la reiterada manifestación de mis respetos a usted pido actuar consecuentemente.

A t e n t a m e n t e

 

Martín Serrano Herrera

 

Ciudad de México, lunes 25 de mayo del año 2020

Ccp/ Organizaciones y personas defensoras de los derechos fundamentales

Ccp/ Opinión Pública

Fotografía: Ratificando la querella en instalaciones de la FGR, el lunes 25 de mayo del 2020, a las 18:54 horas 


¡Aquí estamos!

Hace 20 años TRIBUNA debutó ante la Opinión Pública, y lo hizo de tal manera que un año después todo el peso del Estado le cayó encima para desbaratarle.

El veredicto de la historia es irrefutable y el tiempo da la razón.

Dos décadas después seguimos…

(En twitter @Tribuna_Mx)

¡Récord de Impunidad!

¡Récord de Impunidad!

Ingeniero Cuitláhuac García Jiménez

Gobernador Constitucional de Veracruz

 Palacio de Gobierno.

Ciudad.

P r e s e n t e.

A/A Licenciado Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos

A/A Doctora Olga María del Carmen Sánchez Cordero Dávila, Secretaria de Gobernación

A/A Economista Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, Subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de México

A/A Licenciado Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República


Martín Serrano Herrera, fundador, propietario y director general de TRIBUNA, medio de comunicación con oficinas generales en doctor Rafael Lucio Nájera número 1, altos, de esta ciudad capital, respetuosamente ante usted expongo:

Que enterados --no por su cuenta de twitter @CuitlahuacGJ, toda vez que violentando un mandamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación usted nos tiene bloqueados-- de que serán llevadas a cabo investigaciones que se presuponen expeditas, completas, llanas, prontas e imparciales, abarcando varios sexenios de ingrata memoria en nuestra entidad federativa,

Que tales indagaciones versarán sobre infinidad de irregularidades perpetradas en esos periodos gubernativos, muchas de las cuales son del conocimiento general,

Que dichas pesquisas posiblemente no se circunscribirán a meras vendettas o cobro de facturas políticas, sino que responderían al ánimo de justicia que tanto reclaman los gobernados,

Que estas averiguaciones pudieran incluir toda instancia y rubro de gobierno en los periodos aludidos, e inclusive anteriores a estos si existieran vínculos comprobados,

Que se podrían fincar responsabilidades a todos los infractores sin mirar padrinazgos o compadrazgos, estirpes ni linajes,

Que el gobierno federal estará atento a esta acción inédita en nuestro país,

Y que, como es de dominio público, entre los sectores más lastimados durante esa etapa oscura también están el de los luchadores sociales, el de los defensores de los derechos civiles, el de la prensa y trabajadores y colaboradores de medios de comunicación…

En el caso específico, durante lo que va del siglo el suscrito y colaboradores de TRIBUNA venimos reclamando justicia por los oprobios de que hemos sido víctima, documentados algunos de éstos en decenas de expedientes de Averiguación Previa que fueron atascados en los pantanos de la impunidad propiciada y cobijada por la corrupción.

Aunque directamente los ataques en represalia a mi labor periodística genuina iniciaron desde sexenios atrás, fue al arribar al gobierno de Veracruz Miguel Alemán Velasco cuando pudieron ser evidenciados fehacientemente los más graves; y desde esa época a la fecha he sobrevivido a sinnúmero de atentados mortíferos, agresiones de todo tipo y constantes hostigamientos en todas las formas posibles que incluso pusieron en la mira a mis familiares para intentar reducirme; he sido destinatario de calumnias y difamaciones en libelos infamatorios, que a su vez han originado diversas acometidas con graves consecuencias en mi vida cotidiana; he sufrido el acoso contra mis colaboradores, donde se incluyen golpizas también a ellos, y padecido la censura extrema de al menos dos, tras lo cual ocurrió la entendible renuncia masiva de todos los supervivientes en el medio de comunicación que encabezo y seguidamente sobrevino la quiebra económica, no así la claudicación.

Ahora, con la expectativa de que estas posibles investigaciones bajo su administración pudiesen materializarse, y concediendo el beneficio de la duda, ponemos a su consideración nuestro caso.

En espera de la respuesta que tenga usted a la presente, con estas líneas le remito un saludo.

Xalapa de Enríquez, Veracruz; viernes 6 de septiembre del año 2019

C.c.p. Opinión pública

 https://twitter.com/Tribuna_Mx/status/1170896965829189632 

19 años de TRIBUNA

Hace 19 años TRIBUNA salió a las calles por primera vez, y de ahí a hoy la historia del periódico ha sido escrita con sangre.

A todo hemos sobrevivido, aunque una parte de nosotros haya sido desgarrada por los sicarios de la libertad de expresión.

Regina y Rubén son dos víctimas contadas en nuestras filas. Pero antes hubo quienes están nombrados en los expedientes judiciales del momento.

Jamás hemos sido cómodos.

La acechanza y el asecho nos resultan bien conocidos.

Permanentemente sobre nuestras vidas pendiendo de un hilo la espada, y todo tipo de acciones para reducirnos a nada aguzaron nuestras estrategias de supervivencia siempre con la frente en alto.

Aquí estamos y seguiremos, que no quepa duda.

NdR: Nuestra página web www.tribuna.red continúa fuera de circulación tras numerosos ataques de autoría no identificada, pero que se infiere. Nos esforzamos para restablecerla pronto.

Interviene ProFeCo por agresión a periodista

Interviene ProFeCo por agresión a periodista

(Actualización)

 Se llevó a cabo la comparescencia, donde el propietario del establecimiento comercial señalado y su apoderado legal ofrecieron un "informe" mentiroso que se agregó al expediente pero se derrumbó en su propia falsedad y concluyó con disculpas amplias al quejoso director de TRIBUNA, como se expresa en el documento rubricado por ante el subdelegado Víctor Manuel Rojas Utrera y el director de servicios Santiago Guadalupe Gómez Ortiz.

La anécdota es que cuando iniciaba la audiencia ocurrió el sismo de 6.5 grados richter que remeció a prácticamente todo centroamérica y centro de México

https://ibb.co/mbnkxQt    

 __________________________

El 23 de Noviembre del recien concluído 2018, el director de este medio de comunicación fue agredido al interior y exterior de un establecimiento comercial.

Como primera instancia legal se ha acudido ante la Procuraduría Federal del Consumidor, y esta institución de defensa de los derechos del consumidor ya estableció protocolos conforme a su normatividad, fijando para las 10 horas del viernes 1 de febrero del año en curso la primera comparescencia ante el subdelegado en Xalapa, Víctor Manuel Rojas Utrera.

En este lugar ocurrió la agresión: https://ibb.co/9n5DGP3 

A continuación el texto que cuenta los hechos: 

 

          “Procuraduría Federal del Consumidor

Presente.

Les escribe Martín Serrano Herrera, periodista de Veracruz, para interponer Queja, Denuncia o Acusación --por negación de servicio; negativa a entregar recibo, factura o nota de venta; discriminación; ataques físicos y verbales; más los que resulten-- contra el propietario, apoderado legal, representante o encargado, así como personal del establecimiento de internet, impresiones y fotocopiado, denominado Horus, que se ubica en la calle Loma Los Carriles número 36-B, de la colonia Lomas Verdes, en la ciudad de Xalapa, Veracruz.

Debo puntualizar que los hechos que a continuación narro impactan fuertemente en mi actividad profesional y devienen en significativos perjuicios y daños en mi agravio, así como me han provocado un notorio desgaste físico/mental.

Acaecieron estos hechos, continuados a la fecha y por lo que vengo a solicitar la intervención de ustedes como instancia defensora de los derechos del consumidor, desde el 23 de noviembre del año en curso, aproximadamente a las 19:20 horas, dentro y en inmediaciones del establecimiento Horus precitado, cuando acudí a ese lugar para solicitar una impresión blanco y negro en hoja tamaño carta, de un texto relacionado con mi trabajo de comunicador.  Es importante subrayar que ni en ese sitio u otro, o en distinto momento o circunstancia, he ostentado mi actividad periodística por la circunstancia que fuere y siempre me conduzco franco pero enfáticamente respetuoso hacia los demás. Mantengo un bajo perfil permanentemente, en razón del ambiente general en que se lleva a cabo mi labor y que es ampliamente sabido.

Es el caso que, al pedir el servicio de impresión en la fecha y hora referida, me fue indicado que mi trabajo lo enviara “a la impresora” desde una desvencijada y prácticamente obsoleta computadora instalada en una de las desarregladas e insalubres casetas o cubículos ex profeso al interior del inmueble, el cual regularmente es copado por el ruido de “maquinitas” en las que niños y púberes dan rienda suelta a su adicción ahí mismo. El documento en blanco y negro fue impreso, habiendo tardado aproximadamente dos minutos en enviarse el archivo a la impresora debido a la lentitud del equipo de cómputo; la persona que me había dado las indicaciones y a quien Yo jamás había visto en ese lugar ni en otra parte, deliberadamente hacía tiempo y terminó por tasar en nueve pesos la impresión dicha, precio que me pareció excesivo pero liquidé sin reclamaciones y salí del lugar no sin antes obtener su negativa de entregarme factura, nota de venta o recibo que documentara el abusivo cobro que me había realizado.

Cuando Yo había avanzado un tramo sobre la acera, rápidamente pues tenía prisa a la que se añadía el tiempo desperdiciado en la espera del cobro y la tardada impresión, de pronto sentí un fuerte jalón a mi ropa por la espalda y capté gritos destemplados cerca de mi oreja izquierda, volteando instantáneamente y mirando en ese momento que tenía prácticamente encima de mí a la misma persona que me había cobrado abusivamente, atacándome con sus manos y gritando demencialmente: “¡…pinche viejo rata, ves a pagar los tres pesos, anda, órale, órale, órale, apúrale y camina, pinche viejo rata…!”

Absolutamente sorprendido, al momento intenté requerirle a mi atacante una explicación de su proceder pero no fue posible, debido a que tal persona actuaba irracionalmente y convocaba a varios niños y jovenzuelos que estaban inmersos en su adicción a videojuegos dentro del establecimiento mencionado, azuzándolos para que corearan los mismos gritos en mi contra y se abalanzaran todos sobre mí, con lo cual magnificó el inusitado evento.

Mientras numerosas personas en el área atestiguaban el pobre espectáculo, y que a la postre hacen escarnio de mí pues la mayoría me conoce desde hace años, la persona que me atacaba tronaba las “yemas” de sus dedos apurándome, y gritoneaba: “¡a pagar maldito viejo rata… eres de la prensa maldito viejo rata… por eso estás en la internet de la “marcha”… órale… ahí todo feo en la página lo que eres… te conozco de la prensa… estás en la “marcha” de internet… aunque no me digas yo sé que eres periodista de la prensa y estás en su página de la “marcha”… de internet… miren, es periodista… a mí me vale… por eso los matan...!”, palabras a toda voz que no me parecieron altisonantes pero sí altamente ofensivas, graves por lo que implican, considerándolas una descomunal incitación al delito, y a la sazón agraviantes.

Obviando mis prisas, infructuosamente hice intentos de invitar a la persona atacante a ir de vuelta al establecimiento para que me precisara sus dudas o reclamos, pero me bloqueaba el paso con su cuerpo a cada movimiento que Yo intentaba, provocándome sin éxito a tener una reacción violenta. Con sus expresiones insidiosas y persistentes, y hasta este día aún sin conocer Yo sus motivaciones, me dejó claro que aludía a una publicación que me agravia y permanece en la Web, misma que oportunamente denuncié ante la Procuraduría General de la República. “¡Eres pinche rata periodista… ahí lo dice en la “marcha”… órale… ni me digas… yo sé… ya te he visto… más grandes… no me importa… órale!”, insistía.

Tras varios minutos de obstaculizarme la libre circulación y estarme gritoneando esa persona en la vía pública y manoteando para rasguñarme, sin que lograra esto último, como pude escapé replegado contra pared en dirección al señalado establecimiento denominado Horus y nuevamente dentro de éste, afectado por el incidente solicité el nombre del propietario y que la persona atacante me explicara de qué era su reclamo ejecutado frente a numerosas personas que se detuvieron para observar y que también lo hizo azuzando contra mí a los niños y demás adictos a videojuegos o “maquinitas” ya citados, así como que en ese acto se me otorgara el recibo de pago, nota o factura antes solicitados, resistiéndose a ello la persona atacante y añadiendo en ese momento más imputaciones falsas al tiempo que me retenía con su actuar pendenciero y revoltoso, por describirlo de alguna forma; hasta que quizá se aburrió o satisfizo en su enfermo proceder y tras entregarle Yo otra moneda de cinco pesos me pude retirar todo abochornado, siendo al pasar por unos establecimientos cercanos a ese multi señalado comercio que constaté cómo se reían de mí y murmuraban otras personas que no había Yo visto, lo mismo que en un paradero de transporte público próximo al lugar donde más conocidos míos y otros me hicieron destinatario de burlas nada gratas. Al cabo de los días el escarnio sigue y se ha extendido.

Mal de salud como consecuencia del infame rato descrito, al día siguiente fui al lugar señalado tratando de localizar al propietario. Ya no estaba la persona que me atacó sino otra mujer, quien mencionó que habían sido dadas instrucciones de que me fuese negado “el servicio” en ese establecimiento comercial, y después de insistirle obtuve un dato que me llevó hasta “Alejandro” quien, el 13 de este mes a las nueve y media de la mañana, presentándose como propietario del Horus mencionado y “otros en otras colonias”, llegó a las oficinas de mi periódico en el Centro de la ciudad “para platicar”, y tras pretender intimidarme presumiendo que está protegido por abogados “hasta en la familia” y que es “cadete egresado con el grado de teniente”, oyó exactamente la misma versión de los hechos que a ustedes relato y coincidió en que se trató del algo inusitado, “un exceso” censurable y sancionable, toda vez que está enterado de que he sido cliente de su negocio durante “diez años más o menos”. Sostuvo que “me conoce” por haber visto en la internet “publicaciones que hablan” de mí, y porque ahí en el edificio donde están las oficinas de mi medio de comunicación y que conversábamos él tiene “una amiga”.

Percibí que desde el inicio, dentro de mi oficina y sin mi consentimiento, “Alejandro” grababa la charla y tomó video, por lo que al sentirse descubierto intentó escabullirse arguyendo supuesta prisa de “ir al taller por el auto que tiene una pequeña fallita”; empero, hice como que no me había dado cuenta y el encuentro continuó. Me dijo que “para la otra” mejor haga Yo las impresiones en mi casa y que no pase por su establecimiento, arrogándose facultades que en otra situación hubiesen provocado carcajadas.

Reveló que en sus computadoras tiene instalados programas cibernéticos que espían la actividad de los usuarios y que éstas son operadas a distancia, por lo que puede alterar tiempos a mayor o menor “según el cliente que toque”, pero que a cada usuario o cliente se le otorgan “cinco o seis minutos de tiempo gratis cuando manda impresiones, para reconocerle algo por el atraso de las máquinas”.

De pronto “Alejandro” giró la plática y empezó a culpar de todo lo ocurrido a “Viviana” quien, insistió, es sólo una empleada que hace medio año recontrató, que ya le había abandonado el empleo, con la cual ha tenido “fuertes agarrones por su carácter”, y quien “es muy necia y mula”.

En todo momento trató de cargar a “Viviana” la responsabilidad del ataque en mi contra así como sus consecuencias, acusándola también de “ponerse de acuerdo” con el resto del personal para decir que Yo les había faltado al respeto en otras fechas que, aceptó, ni él ni ella podrían precisar --toda vez que no es verdad--,  y siguió hablando con simulada “confianza” hasta que acabó por confesar que al recibir el “inmediato reporte” y versión de mi atacante que es empleada suya “pues no la voy a correr”, y pese a ser advertido por vecinos que presenciaron los hechos de que “la muchacha se pasó, de veras”, en mi agravio como ya he descrito, él ordenó que me fuese impedida la entrada a su establecimiento y me negaran “cualquier tipo de servicio” como cliente en su comercio, y alentó a que mi “fotografía sacada de video” fuese distribuida masivamente para que todos me “conocieran”, tarea que, admitió, llevaron a cabo “en varios lugares”.

Le comenté a “Alejandro” la pertinencia de una disculpa a mi persona en la misma forma que fue distribuida mi fotografía, y en el mismo lugar del incidente que me resulta de paso cuando transito por ese rumbo de la ciudad, a lo cual se mostró de acuerdo y me pidió “sólo un rato para ver en qué forma y cómo se redacta”, dando Yo por zanjado el tema si así ocurría y le patenticé mis respetos; sin embargo…

Sin embargo no hubo disculpa y sí otro miserable ataque a mi persona e imagen y reputación al encontrar, hoy mismo sobre equipamiento urbano ubicado no lejos del señalado establecimiento, una fotografía que corresponde a mi rostro y la leyenda: “konozca biejo rrata periodizta”, lo cual, como es lógico, además de alterarme y ofenderme en demasía me lleva a inferir que es extensión de los hechos descritos y que pudiese provenir:

a)     del “Alejandro” que se dice propietario, o…

b)     de la empleada que el mismo “Alejandro” identificó como “Viviana”, o…

c)      por instigación o consentimiento de dicho empleador, o…

d)     de los mismos maltratadores atrincherados en el señalado establecimiento que a ojos vista despliega sinnúmero de irregularidades o deficiencias en su funcionamiento, operación y servicio al usuario o cliente, o…

e)      de alguna o algunas de las numerosas personas que me conocen y no tuviera Yo su estima, que enteradas o testigo/s del vergonzoso y condenable incidente narrado pudieran haber visto ocasión para causar más daño;

f)       o… en el último de los casos, de alguien que sin Yo conocerle pues el abanico de personas que me conocen por mi trabajo o desempeño es muy amplio, quisiera afectarme y aprovechara la situación; lo cual me llega a parecer hasta improbable pero no lo descartaría.

Por lo que al respecto reservo mi derecho de querellarme o demandar en la vía legal pertinente; en tanto que la pronta intervención de ustedes como instancia de defensa de los derechos del consumidor --ante este llamamiento, Queja, denuncia o acusación-- se estima de singular importancia, así como urgente y necesaria.

Destaco que antes no formalicé la Queja, denuncia o acusación que se impone, por tratar de evitar el desgaste que supone y todavía esperando del multi citado “Alejandro” la disculpa a la que se comprometió el día 13, cuando platicamos en mis oficinas del edificio ubicado en la calle Rafael Lucio número 1, del Centro de esta capital veracruzana. Hoy, ante el deleznable hecho descrito, procedo.

 Cabe mencionar que, a mediodía del 19 del mes en curso, me presenté ante la subdelegación de la Procuraduría Federal del Consumidor en esta capital veracruzana para enterarlos de los hechos acaecidos hasta ese momento, siendo informado de que ha cambiado el procedimiento de Quejas y que estas deben ser formuladas a través del número telefónico 01800 468 8722, lo que me pareció una limitante para la descripción de los sucedidos toda vez que la atención presencial nunca podrá ser igual a lo virtual. De igual manera me enteré de la opción de presentar anónimamente mi Queja, denuncia o acusación, lo cual desestimo rotundamente pues considero que de esa forma cualquiera puede lanzar imputaciones a diestra y siniestra con propósito de afectar y sin el necesario aporte de probatorias, dañando a los demás impunemente.

En mi caso demando que esta instancia me identifique en sus actuaciones y proceda en consecuencia contando conmigo plenamente para la aportación de los elementos que estime necesarios, quedando a sus órdenes el suscrito.

Atenta y respetuosamente

Xalapa de Enríquez Veracruz. Lunes 31 de diciembre del 2018

Martín Serrano Herrera

Ccp/ Opinión Pública


concluyó

Impunidad

Impunidad

            Averiguación Previa 15/FEADLE/13

C. Agente del Ministerio Público en turno

de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE)

P r e s e n t e.

En mi carácter de agraviado y víctima le remito estas líneas para, respetuosamente, solicitar que admita la corrección o rectificación al dato que por error involuntario contiene mi escrito de narración de hechos formulada y recibida en esa institución el recién pasado viernes 24 del mes en curso, donde referí el Expediente FED/SDHPDSC/UNAI-VER/0000129/2016, cuando debió ser al rubro y es correcto el de Averiguación Previa 15/FEADLE/13 que en esta aclaración se indica. Efectuada la precisión, todo lo demás contenido en mi escrito de la fecha predicha lo ratifico por ser así los acontecidos.

A t e n t a m e n t e

Ciudad de México. Viernes 31 de agosto del 2018

Martín Serrano Herrera

 

El contenido del documento dicho, a rectificar número de Expediente, es el siguiente:

Expediente FED/SDHPDSC/UNAI-VER/0000129/2016

C. Agente del Ministerio Público en turno 

de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE)

P r e s e n t e.

Martín Serrano Herrera, en mi carácter de agraviado y denunciante en el Expediente que se indica, comparezco ante Usted para hacer de su conocimiento hechos que se concatenan con el sinnúmero de agresiones que padecemos como represalia a nuestro ejercicio periodístico y han sido denunciados en esta Fiscalía.

Hechos

El sábado cuatro de este agosto, alrededor de mediodía, individuos no identificados arribaron a un inmueble que estamos acondicionando para editar nuestro rotativo en la ciudad de Xalapa, Veracruz, y causaron destrozos al tiempo que desalojaban con violencia a quienes en ese momento se encontraban en el interior. También robaron diversos bienes materiales. Yo no estaba en el sitio, sino que fue horas más tarde cuando al arribar me enteré de esta situación por voz de diversas personas que argumentando entendible temor, rotundamente se negaron a prestar testimonio ministerial, de las cuales desconozco sus generales o lugar donde pueden ser localizadas pues se trata de gente que sólo he visto esporádica o casualmente.

Es el caso que al acercarme al inmueble observé que estaba rota la protección de acrílico de la puerta principal y bloqueando las dos hojas de estructura metálica aparecía una cadena gruesa asegurada con un candado de los denominados “de seguridad”, así también cambiaron la cerradura por una “de seguridad”.  Al llamar a grandes voces hacia el interior nadie respondió por lo que me dirigí a otro acceso, el cual consiste en una reja metálica que hace las veces de portón, por donde pude ingresar y ver los destrozos que causaron quienes irrumpieron el lugar.

Me retiré para valorar la situación mientras recordaba las muchas veces que nos han atacado de muy diversas maneras, y tiempo después volví al lugar con la intención de observar detalle de las afectaciones para proceder a la denuncia; sin embargo sólo pude constatar que los atacantes habían regresado y también bloquearon el acceso referido en la misma forma que lo hicieron con la puerta principal sobre la cual es visible el logotipo de mi medio de comunicación, lo cual confirma que el ataque fue dirigido específica y directamente a mi periódico, a mi persona y a personas que colaboran conmigo, causándonos daños y perjuicios así como un estado de zozobra intenso, dados los antecedentes que existen de agresiones impunes donde compañeros, colegas y colaboradores han sido asesinados.

Dentro del inmueble los atacantes desprendieron un logotipo grande del periódico y lo dejaron botado, mismo que se podía ver desde el exterior.

Ante este nuevo evento me retiré del lugar buscando proteger mi integridad, y finalmente decidí acudir a la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas donde existe un Acta Circunstanciada que da Fe de lo que ahora hago del conocimiento de esta representación social.

A t e n t a m e n t e

Ciudad de México. Viernes 24 de agosto del 2018

Martín Serrano Herrera

De aquellos días a hoy sólo impunidad

Denuncian reporteros de Tribuna nuevas amenazas de muerte en contra

 - 5 Oct 15 en Sociedad

 

Martín Serrano ha sido perseguido y hostigado desde hace 3 sexenios Martín Serrano ha sido perseguido y hostigado desde hace 3 sexenios

Xalapa, Ver.- La amenaza es breve pero infausta, escrita con letras negras sobre una hoja bond tamaño carta. Dice: “Mejor calladitossssshh”.

Está dirigida a dos periodistas del estado de Veracruz y se suma a otras agresiones físicas e intentos de homicidio contra los comunicadores con domicilio en la ciudad de Xalapa.

Alfredo Gris Cruz, reportero del portal de noticias Tribuna.red que se edita en la capital de este estado, cuenta que ese mensaje intimidatorio apareció el lunes 28 de septiembre de este año, esta misma semana, en el parabrisas de un vehículo estacionado frente al domicilio de su compañero de labores Martín Serrano Herrera.

Ese escrito ominoso coincide con la denuncia que ambos comunicadores ratificaron en la Procuraduría General de la República, por amenazas de muerte que recibieron del gobernador Javier Duarte de Ochoa días antes de que en la Ciudad de México asesinaran al compañero Rubén Espinosa, a la activista Nadia Vera y a tres mujeres más.

Tras esas amenazas de muerte, directas del gobernante contra estos periodistas, el 5 de junio de este año el reportero Alfredo Gris Cruz fue secuestrado por un comando y, aunque en un descuido de sus plagiarios pudo escapar, supo quién los envió porque se lo hicieron saber mientras lo agredían a puntapiés, puñetazos y cachazos al tiempo que lo metían a una camioneta Lincoln blanca, de dos vehículos participantes que enseguida se desplazaron sobre la carretera federal hacia Veracruz.

Ambos comunicadores acudieron a las instancias federales para denunciar esos hechos, e implementaron sus propias medidas de salvaguarda en tanto que el Mecanismo de Seguridad de la Secretaría de Gobernación se pronuncia al respecto.

“Muy lamentablemente en Veracruz contar las cosas tal como son, hacer periodismo, es ponerse en la mira de criminales que ocupan cargos públicos hasta el nivel de gobernador”, sostiene Alfredo Gris.

Alfredo y Martín Serrano son compañeros de labor informativa desde hace más de 15 años y ambos han sido hostigados y lesionados físicamente. “En el sexenio de Miguel Alemán fuimos a parar al hospital severamente golpeados y cuando Fidel (Herrera) las agresiones se multiplicaron”, cuenta Serrano.

Durante la entrevista Alfredo Gris Cruz asoma sus miedos y da por sentado que, por el historial de agresiones continuadas, la amenaza que apareció sobre el parabrisas del carro el lunes: “es un aviso de represalia mortal inminente, o sea el asesinato de otro periodista en el Veracruz de Duarte de Ochoa”.

Describe que antes de esos acontecimientos varios individuos se le aproximaron en un lugar público y le pidieron que actuara como señuelo para “dar de baja” a Martín Serrano, ofreciéndole a cambio una suma de dinero. Asegura que los mandó el gobernador del estado para acabar con la crítica que el periodista mantiene a la gestión del mandatario, pues así se lo revelaron. También recuerda que en TRIBUNA colaboraron Regina Martínez y Rubén Espinosa, por lo que -afirma- sus temores son fundados.

En el expediente AP 115/FEADLE/2013, ambos comunicadores documentan que las agresiones padecidas han sido decretadas por el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, y hasta una ex alta funcionaria del gobierno estatal está involucrada en esos hechos. La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos en Contra de la Libertad de Expresión (FEADLE) también tiene conocimiento de otros atentados a TRIBUNA, dados a conocer originalmente por el portal sinembargo.com.mx en un amplio reportaje en agosto de este año tras una investigación federal.

Por intermediación de la Casa de los Derechos de Periodistas, Martín Serrano Herrera y Alfredo Gris Cruz han solicitado apoyo del Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. En esa instancia han expuesto que personas no identificadas los hostigan cotidianamente.

Martín Serrano declaró que a mediados de agosto de este año nuevamente sufrió agresiones a balazos cuando iba a su domicilio luego de la jornada laboral. En los constantes ataques que incluyen vandalismo a su automóvil, el periodista advierte la mano de personajes del poder público del estado de Veracruz.

A su vez, Alfredo Gris cuenta que ha padecido amenazas vía telefónica y cibernética en distintas fechas, aunadas a su secuestro el día 5 de junio y del que pudo escapar cuando sus plagiarios tuvieron un descuido.

Explicó que un hombre a quién sólo identifica con el apellido Olguín, intenta ubicar el domicilio de los periodistas. “A través de terceros ha tratado de localizar dónde vivo” -dijo-, situación que también denunció en la FEADLE.

Ante este panorama, Gris Cruz percibe que están ambos periodistas en una situación de peligro mortal, dados los antecedentes que existen en Veracruz de atentados irreparables contra los trabajadores de medios de comunicación. “No queremos terminar siendo nota. Ni que nuestros nombres terminen en una placa”, en un estado como Veracruz donde ejercer la actividad periodística significa “colgar de un hilo”, subrayó.

Los dos casos están relacionados. Tanto Martín Serrano como Alfredo Gris señalan al gobernador de “asesinato que hasta hoy no ha podido concretar contra nosotros”, por lo que solicitaron en calidad de urgente los protocolos de seguridad del gobierno de la república.

Temen por sus vidas.

Y no obstante que, como medida de salvaguarda, ellos mismos optaron por cambiar de domicilio constantemente para esquivar las agresiones de represalia por las publicaciones que realizan evidenciando temas políticos y de interés social sobre la administración de Javier Duarte de Ochoa,acaban de comprobar que sus precauciones son insuficientes. “La mano del gobernador y también sus uñas están muy largas”, acusan.

Mejor calladitosssssh” es la más reciente sentencia que le enviaron a los periodistas veracruzanos, anónima, escrita con letras negras en una hoja bond tamaño carta colocada sobre el parabrisas del automóvil frente al domicilio de uno de ellos. “No cabe la menor duda que el mensaje es para ambos y quién sabe para quiénes más”, concluye el reportero Alfredo Gris Cruz.

http://plumaslibres.com.mx/2015/10/05/denuncian-reporteros-de-tribuna-nuevas-amenazas-de-muerte-en-contra/ 

https://notigodinez.com/sigue-acoso-a-periodistas-en-veracruz-ahora-duarte-amenaza-de-muerte-a-reporteros-de-tribuna-red/


<p><strong>

En naciones del área donde está México es cotidiano el roce con la violencia y su hermana mayor la impunidad. La sociedad en general acusa, y reportes hablan también del exponencial aumento de crímenes contra políticos y periodistas.

Es temporada electoral pero las cosas no son así espontáneamente.

La situación escala desde hace varios sexenios y convenientemente nadie para la ola de ataques funestos.

En el caso de TRIBUNA consta en decenas de expedientes ministeriales el cúmulo de agresiones continuas y continuadas e impunes perpetradas por enemigos de la libertad de expresión.

Ahora hasta la casa del director de este medio fueron a deslizarse por la pared del traspatio en horas de la madrugada del lunes de esta semana para consumar el atentado. Desde hace meses los traemos de cola y ya nos fueron a averiar las puertas de oficinas y cambiar chapas, por pura maldad.

Providencialmente ahora alguien del vecindario los descubrió y lanzó la alerta logrando que en varios inmuebles adyacentes se encendieran luces, lo cual frustró el ataque homicida.

Muy raro que en un instante apareció la policía y no encontró a los maleantes atrás de un tinaco lleno de agua sobre una azotea, de donde más tarde brotaron y se fueron alegremente a perder en la nada pasando al lado de sus persecutores.

No quisiéramos ser pesimistas o pecar de una cosa o de otra, pero más olió a sospecha que a auxilio para las víctimas la aparición de los genízaros que, como nunca, salieron de alguna parte prácticamente al instante de los acontecidos.

Durante el Duhartazgo nos quitaron a Regina y a Rubén; en el transcurso del tiempo nos han dejado cualquier cantidad de secuelas por las madrizas de represalia a nuestro quehacer democrático; y a cientos de colaboradores de medios por nada los tienen con el Jesús en la boca lamentándonos todos por decenas de asesinatos contra el gremio y ni se diga contra la sociedad en todos sus ámbitos.

El gobierno de Yunes suma cinco muescas en la cacha en apenas un año, mientras que su antecesor y némesis promedió tres por año que como quiera debería ser ni uno antes ni después.

Y la justicia viene gateando, en este como en otros muchísimos casos.

Ahí queda para constancia.