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DIARIO TRIBUNA

Arriola y los nuevos dioses

 

Pasillos del Poder

César Augusto Vázquez Chagoya

Nuestro amigo Miguel Ángel Bernal Gavish tenía tiempo diciéndonos que daría su gran salto en poner una clínica de la vida. Ginecólogo, originario de Michoacán, siempre nos cuenta los orígenes de su familia materna. Kurdo, de por allá donde está la guerra en Irak, pero uno de sus descendientes está dedicado a dar vida en México. “César, ven a conocer la casa que compré en el fraccionamiento Veracruz para poner mi clínica”, fue la llamada invitando a ir a conocerla.

Nos dio la dirección y cuando llegamos, después del saludo, aseveramos sin titubeos. “Esta casa es donde vivió sus últimos años el político, pensador y maestro Rafael Arriola Molina”. Bernal (como lo llamo) preguntó “¿Quién?”. “Bueno fue uno de los políticos más grandes del Veracruz moderno”. La casa vacía daba como resultado que las pisadas resonaran en la casa con tanta historia. Subimos al segundo piso y lo que son las cosas: por más que se quieran llevar todo los que se salen de una casa, siempre dejan algo de su antiguo dueño.

Atrás de una puerta de madera, colgado, chiquito, estaba un retrato de Rafael Arriola Molina. A los que nos gusta y apasiona la historia, no podía más que darnos emoción y tomando el café le manifesté a Bernal “algún día voy a escribir de tu ahora casa, porque aparte que estás creando una clínica de la vida, vas a dar trabajo y sobre todo donde lo vas hacer”, pero Miguel Ángel, vuelve a la pregunta primaria: “Dime, ¿quién fue Arriola?”.

Arriola fue un maestro originario de Cosamaloapan. Alcalde, diputado, presidente del PRI estatal, excelente orador, con extraordinaria memoria, quien es de los veracruzanos con más libros publicados, escritos en las soledad de su despacho en esta casa. Lo volvió más famoso el escándalo, cuando con valentía en 1970, siendo candidato al Senado de la República, señala que la federación no le entrega a Veracruz lo que merece por lo que aporta a la república. El candidato a la Presidencia de la República Luis Echeverría Álvarez y el presidente Gustavo Díaz Ordaz, no le perdonaron el tono retador del jarocho, quien aseguraba que desde el Senado impulsaría el estado soberano de Veracruz para que la federación nos diera lo que nos corresponde por justicia al producir la mayoría del petróleo , azufre, azúcar, puertos, etc.

Después de las elecciones federales de esa época, llegaron a esta casa Don Rubén Pabello Acosta, dueño del Diario de Xalapa, así como su hijo del mismo nombre a darle la información privilegiada: “ordenaron que te ‘congelaran’ cuando califiquen la elección para el Senado de Veracruz”. Arriola, temperamental, amigo del gobernador Rafael Murillo Vidal, “apechuga” la noticia y acata la orden, motivado por un férrea disciplina priísta.

A partir de esa época, Arriola se retiró de la política. Ya no siendo senador de la República, y con la antipatía del presidente Luis Echeverría, ni pensar aspirar a la gubernatura en 1974, su sueño de toda la vida. Lo castigaron por defender los intereses de Veracruz, pero nadie se lo reconoce: sólo es parte del anecdotario político.

Pero Arriola Molina se rió del Presidente Echeverría de una manera inteligente: Don Rafael se metió con ganas al Club de Leones y se postuló para ser gobernador del leonismo. Arriola con excelente memoria, con una mano derecha e izquierda se ganó la simpatía de sus compañeros y fue gobernador. Después se hizo Presidente Nacional para estar a la altura paralela de Echeverría y para rebasarlo fue Director Internacional del Leonismo, cuando Don Luis no pudo alcanzar el premio Nóbel de la paz y se conformó con crear la fundación de países del Tercer mundo, que presidió hasta que se la quitaron.

Arriola llegó al éxito en lo político y social por su enorme capacidad de trabajo. En lo político alcanzó las alturas hasta donde se lo permitía un sistema centralista, arrogante y perverso. En lo social, Don Rafael, convenciendo empresarios, empleados, etc., de todos los niveles internacionales para ayudar a los semejantes, alcanzó las máximas glorias mundiales. Llenada su creatividad social y política, se dedicó los últimos años de su vida a escribir ensayos para periódicos y libros. Su máxima, antes de su muerte: “No me arrepiento por lo que hice, sino lo que no hice”.

A Rafael Arriola Molina nadie le reconoció su valentía por pelear los intereses de Veracru y no sabemos hasta dónde llegó la venganza del sistema. Decir “Arriola Molina” era invocar la memoria de luchar en contra del centralismo ahogado de los estados de la república. Desde el Valle de México, nos dictaron las órdenes a las provincias desde Moctezuma; los españoles siguieron conservando la misma estructura de los aztecas; los gobiernos desde la Independencia, después la revolución y en el México moderno, hasta nuestros días, se sigue ejerciendo el centralismo.

Tanto se ha ejercido el centralismo que se concentran en el Distrito Federal y municipios cercanos más de 22 millones de mexicanos. Existen sólo dos cadenas de televisión donde se pretende dictar cómo deben pensar los más de 80 millones de mexicanos que vivimos en la provincia. Cuando sucede algo en el Distrito Federal, pareciera que pasa en nuestras ciudades aunque estemos a cientos de kilómetros.

Hay dos temas graves que analizar en base a ese centralismo. El primer tema, es el aberrante crimen en contra de la indígena anciana Ernestina Ascencio, de Zongolica, que se entrampa en redes políticas del poder en la lucha de intereses por la soberanía de Veracruz: son aplastantes las fuerzas que se mueven alrededor por atreverse a decir que elementos del Ejército Mexicano violaron a la indígena. En apariencia ganaron la Federación y los comunicadores de TELEVISA (con notable interés en proteger al Ejército porque tienen y hacen uso de instalaciones federales, así como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos).

Señalan a la justicia veracruzana como “cochina”, pero no es “cochino” el no hablar lo que reconoce el caballeroso secretario de la Defensa Nacional, General Guillermo Galván Galván, en el sentido de que “la justicia militar también lleva su averiguación de los hechos y se castigará a los responsables si son los miembros del ejército”. Por si no lo sabían, desde que murió Doña Ernestina el 26 de febrero, la justicia militar entró también investigar el caso, reconociendo que había líquido seminal en Doña Ernestina por medio de un comunicado oficial de la SEDENA, por lo que se reconocía que había violación, aunque no aceptaron nunca que fueron elementos del Ejército los responsables.

Los “televisos” del Distrito Federal, con su óptica de virreyes, no hablan de las deficiencias en la justicia militar en el caso de Doña Ernestina, y apoyaron con todo a la versión apresurada de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) quienes aseveraron que la anciana no murió de violación, sino de “anemia aguda”, siguiendo la versión del Presidente Calderón, quien sin ser Ministerio Público, para apartar de los hechos al Ejército, manifestó que la anciana murió de “gastritis”.

Parece que los “televisos” del Distrito Federal toman los asuntos indígenas y de la provincia como de turismo periodístico. No sería malo que le preguntaran de vez en cuando a sus compañeros de Veracruz cómo es nuestra realidad. Son dueños del más poderoso imperio de información, propiciado desde el poder federal, centralistas, pero no son dueños de la verdad. Si la federación, la CNDH y los Televisos, creen que le hacen un favor al Ejército de exonerarlo de toda responsabilidad, se equivocan.

En esta embestida del gobierno federal sólo pierde el Ejército. La verdad histórica está a nivel internacional. ¿Qué ganan con derrotar al gobierno de Veracruz cuando la verdad está a nivel mundial? ¿También van a quitar de las páginas de todas las organizaciones de Derechos Humanos del mundo la verdad? El pleito seguirá por años, y tarde o temprano ganará Ernestina.

En el caso de Doña Ernestina están perdiendo todos: el gobierno de Veracruz, el Ejército, el Presidente Calderón, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y sobre todo la justicia. A todo esto hay que agregarle el pleito entre los líderes indígenas encabezados por los taladores de los bosques de Zongolica, que agarraron el caso de Doña Ernestina para pedir la salida del Ejército de la sierra y andar por la libre devastando la naturaleza. Así que Doña Ernestina, en medio de puros pleitos.

El segundo tema es: ¿Rafael Arriola Molina, maestro del gobernador Fidel Herrera Beltrán, estaba equivocado en el tema del centralismo? Para nada, pero nunca pudo haber imaginado que los panistas, quienes luchaban de lengua contra el centralismo, fueran peores que los priístas. El diputado Alfonso Gutiérrez de Velasco, uno de los padres del panismo en Veracruz, en el 2001 señalaba que los delegados federales en Veracruz deberían de ser panistas e incluso mandó nombres y propuestas al entonces Presidente panista de la República, Vicente Fox.

Don Alfonso murió en el 2002 y nunca pensaría cómo su lógica propuesta se pervirtiera tanto. Claro que los partidos de cualquier color deben gobernar con sus militantes, y aquí en Veracruz casi todos los delegados federales son de origen jarocho, lo que no sería nada de malo lo anterior, sólo que no llenan el perfil para serlos en áreas especializadas. Después, los mismos panistas señalan que sus compañeros para ganar procesos internos para ser candidatos, les ofrecen proyectos productivos de SEDESOL para comprar conciencias. Así que puros funcionarios electoreros, haciendo campañas a favor del PAN utilizando recursos federales.

Dicen que hay que ser cochinos, pero no trompudos. No hay necesidad de parte del Presidente Felipe Calderón, quien ha dicho que gobernara para todos, firme nombramientos de delegados federales con obvias razones electorales y todavía para restregarla más, designe en la delegación de Trabajo a Alfonso Vázquez Cuevas, hermano del dirigente estatal del PAN en Veracruz. Claro que Don Alfonso tiene méritos propios y no se mueve a la sombra de su hermano, pero las cosas no están para salir en estos momentos con este nombramiento. Rudeza innecesaria.

Sólo para que nos demos cuenta de la magnitud de lo que se avecina y el intervencionismo del gobierno federal en las próximas elecciones estatales el 2 de septiembre próximo, es menester señalar que el encargado de giras de la Presidencia de la República es Abel Cuevas Melo, originario de Coatepec, quien es señalado por el Órgano de Fiscalización de la Federación que siendo delegado de la SEDESOL en Veracruz, manejó los recursos para el combate a la pobreza, sin ningún esquema de trabajo definido, quitando beneficiarios, lo que afectó a miles de pobres jarochos y nos imaginamos que éstos eliminados no eran simpatizantes panistas.

Don Abel es la puerta de los panistas jarochos para llegar rápido a Calderón, ya que fueron compañeros en la Cámara de Diputados. Así que por una parte, el Presidente de la República nos habla de imparcialidad y por otra, sin “tapujos”, los panistas con su consentimiento realizan todo el tiempo campaña a favor del PAN y con recursos federales.

¿Rafael Arriola Molina se equivocó con el centralismo ahogador? En nada, sólo que nunca pensó que subsistiera después de su muerte con un cinismo arrollador, con la aparición de nuevos dioses de la verdad informativa y donde el poder político se hereda.

Para terminar, en Veracruz, donde se genera una importante producción de energía eléctrica, no se ha podido reducir las tarifas para la industria. El gobierno federal no considera la humedad por ser un estado que abarca la mayoría del litoral del Golfo de México. Hay comunidades indígenas que, por ser tan caras las tarifas, de plano ya no la pagan y se enfrentan con la CFE. En Veracruz somos ciudadanos de segunda, porque los miles de empleados de la Comisión Federal de Electricidad no pagan la electricidad, y todavía se las dan a sus familiares y unos hasta rentan cuartos con clima, regaderas eléctricas, estufas y calentadores eléctricos. ¿Cómo la ve?

En todos los 22 ingenios del estado no tienen plantas de tratamiento de aguas, por lo que contaminan nuestros ríos. Pero lo que no tiene nombre es el envenenamiento a la población por parte de PEMEX: miles de muertes por cáncer. Un genocidio y nadie hace caso, menos la federación que nos escamotea la justicia, la verdad y la salud.

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4 comentarios

Eliseo Cortes Díaz -

podrían publicar una fotografía del Profr. Rafael Arriola Molina, mandénmela a mi correo por favor!!! se los agradecería mucho: pisto_tibio@hotmail.com

fatima torres -

solo para aclarar que no nacio en cosamaloapan,nacio en la ciudad de veracruzy sus restos se encuentran tambien en la ciudad de veracruz.

sarah -

puede decirme en que ano nacio y murio Rafael Arriola Molina? Gracias

Sarah -

puede decirme en que ano nacio Rafael Arriola Molina gracia
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